“A mi padre lo han asesinado por defender la libertad, la democracia y las ideas socialistas. Ha sido siempre un hombre valiente, que ha dado la cara, y los que le han matado han sido unos cobardes, cobardes han sido que no tienen cojones, pero sobre todo quiero pedir una cosa y es que el asesinato de mi padre no sea manipulado por nadie. No lo voy a tolerar, ni yo, ni mi familia, ni nadie. Yo, mi madre y todos iremos a votar.” (Palabras de Sandra Carrasco, el día después del asesinato de su padre)
¿Por qué los asesinatos de la mafia etarra siempre nos cogen por sorpresa? Somos incapaces de encontrar un respuesta razonable. Sabíamos que el riesgo era alto, que los pistoleros necesitaban demostrar que aún eran capaces de matar, aunque fuera a la víctima más indefensa...Y, sin embargo, la noticia del asesinato del exconcejal socialista de Arrasate, Isaías Carrasco, el pasado viernes, nos ha golpeado como si tratase de la primera vez. ¿Vale la pena reiterar lo que ustedes ya saben? ¿Vale la pena repetir lo que, sin duda, compartimos? Nosotros creemos que sí. No podemos darles el gusto de dejar de usar las palabras. Sería una manera de doblegarnos. Y nosotros no estamos dispuestos a bajar la cabeza ante nadie. Estamos aquí para enarbolar la bandera de la intolerancia contra los enemigos de la libertad y de la vida.
El pueblo español ha ido a votar en el día de hoy de forma masiva y pacífica. Ha decidido de forma democrática su futuro. Era la única manera que teníamos de acercarnos a la altura de la familia de Isaías Carrasco, de su mujer María Ángeles, y de sus hijos, Sandra, Ainara y Odei. Al abuelo de Isaías Carrasco, el primer Isaías Carrasco, lo mataron los fascistas franquistas en el 1938 en Morales de Toro (Zamora). A él, los fascistas de ETA en Arrasate.
