Participamos ayer en el acto de presentación oficial del Colectivo Baobab África, que agrupa a afiliados y simpatizantes del PSC de origen africano o comprometidos con el continente. La verdad es que las danzas y leyendas, el espíritu alegre y optimista que inundaba el encuentro, convirtió los discursos –incluido el nuestro- en algo afortunadamente secundario. El Baobab –que hace años convive con mi familia gracias a un cuadro de María Ceniceros- es más que un árbol del cual se puede aprovechar todo. Su sombra es un espacio privilegiado de encuentro y diálogo para muchos pueblos africanos.
En el aperitivo posterior, un compañero de Tarragona de origen africano compartió con nosotros su preocupación por la iniciativa lanzada por Rajoy esta semana: el denominado contrato de integración, que ya nos había profetizado Artur Mas en las elecciones al Parlament.
Sincerémonos: Las propuestas del PP y de CiU en materia de inmigración no tienen por objetivo responder a los desafíos originados por la inmigración recién llegada a nuestro país. No nacen para ser aplicadas; su razón de ser es exhalar un potente tufo electoral al precio que sea.
Entendámonos: Las leyes en nuestro país son iguales para todos y no se cumplen por contrato. Simplemente, se cumplen. Y si no se cumplen, deben actuar los tribunales. La inmigración ilegal debe ser rechazada y a los que viven con nosotros les aplicamos las mismas leyes, los mismos derechos y los mismos deberes que a todos los españoles, empezando por la Constitución.
Y concluyamos: Deseando que llegue el día en que el que ningún partido se atreva a afrontar la inmigración desde un cálculo meramente electoral. No lo duden, será el día de la victoria. De la victoria de todos.
