13 enero, 2008

En buenas manos

El viernes pasado, tras el Consejo de Ministros, la Vicepresidenta Fernández de la Vega anunció que las obras del túnel que permitirá el paso de la línea ferroviaria del AVE por Barcelona se adjudicarán el próximo viernes. Se trata de una buena noticia para la ciudad de Barcelona y para su entorno metropolitano. La conexión de la estación de Sants con la futura estación intermodal de la Sagrera supondrá doblar la capacidad de servicio de la red de cercanías y hará posible un gran salto adelante de los distritos del norte de la ciudad –Sant Andreu, Nou Barris, Sant Martí-.

Pero dicho anuncio también es una buena noticia para la política. Por dos razones. En primer lugar, porque el trazado del túnel es fruto de un pacto subscrito en su momento entre un Gobierno de España (PP), un Gobierno de Cataluña (CiU) y un Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por el PSC, ERC y ICV. Y los pactos están para cumplirse, más allá de los vaivenes posteriores de algunos de sus firmantes. Y en segundo lugar, porque postergar la adjudicación del túnel en estas fechas hubiera tenido una lectura electoralista, siempre perjudicial para la política entendida como servicio público.

Como ciudadanos de Barcelona, le agradecemos a nuestro Alcalde que haya mantenido con firmeza su convicción sobre la necesaria adjudicación e inicio de las obras del túnel del AVE. Ha sabido defender los intereses de la ciudad frente a las incoherencias de otros. El tesón del señor Hereu es especialmente necesario en un momento en el que arrecian los cantos de sirena tendentes a transformar Barcelona en una ciudad apocada y pusilánime; una especie de Barcelona en miniatura limitada a desenvolverse en un sano ambiente comarcal-provincial. Por suerte, estamos en buenas manos.