El próximo 9 de marzo los ciudadanos tomaremos una decisión relevante sobre el rumbo que queremos para nuestro país durante los próximos años. Una decisión que, en nuestra opinión, se condensa en la alternativa entre consolidar y desarrollar la etapa de progreso que ha encabezado José Luis Rodríguez Zapatero o retroceder a un pasado de la mano de un Rajoy titeretado por Aznar, Acebes y Esperanza Aguirre... y por el señor Pizarro.
Sí, sí, nos referimos a ese Pizarro. El de “Endesa, antes alemana que catalana”. El que vivió el apagón de Barcelona del verano pasado cómodamente en su casa, sin duda convenientemente iluminada. El que tiene la cara dura de afiliarse ahora al PP, cuando es el militante más poderoso del PP desde su fundación. El que tiene la desfachatez de insultarnos con topicazos como el de los “catalanes valoran la pela”. Él, que se llevó de Endesa 2.000 millones de “pelas” a su casa!!!. Claro, que él, como no es catalán, seguro que no le da valor a estas “pelas”. Lo lleva con resignación. Incluso seguro que le molesta haberse visto obligado a aceptar esta astronómica cantidad de “pelas”. Vamos, que todavía tendremos que agradecerle los catalanes y todos los españoles que se haya enriquecido! Pero es que hay más. Tiene Pizarro la jeta de decir que “se ha preocupado” de mejorar la vida de los catalanes durante su mandato al frente de Endesa.
Señor Pizarro, lo que nos preocupa a los catalanes es que usted pretenda seguir mejorándonos la vida. No discutimos su solvencia y capacidad para mejorar su vida y la de aquellos que le rodean. Hemos padecido y padecemos, en cambio, su ineptitud para mejorar la vida –o, al menos, el suministro eléctrico- de nuestros domicilios, empresas y negocios.
