Aprofitem aquests dies nadalencs per a llegir “Catalanisme federalista” de Miquel Iceta, editat per la Fundació Rafael Campalans. La il·lustració de la coberta del llibre és una vinyeta de “l’Auca del noi català, antifeixista i humà” de Josep Obiols, reproduïda en un cartell editat pel PSC amb motiu de la Diada de l’Onze de Setembre de 1982. A nosaltres, la imatge del noi amb un semblant alhora seriós i decidit, fent onejar la senyera als vents de la llibertat, el progrés, la cultura... ens sembla d’allò més suggeridora. Ens fa reviure –a la manera proustiana- la força d’un catalanisme progressista i mediterrani, en un moment en el qual l’entorn del senyor Mas predica un catalanisme d’escola de negocis nordamericana perfumat de soberanisme.
El llibre de Miquel Iceta és especialment recomanable per a tots aquells que estan profundament i sincera “preocupats” per la manca de projecte propi per a Catalunya dels socialistes catalans. Després de la seva lectura es fa honestament difícil de mantenir aquesta tesi. En paraules de l’autor, els socialistes volem “aconseguir que el catalanisme sigui atractiu per a la immensa majoria, que esdevingui un sentiment cívic àmpliament compartit”. En definitiva, "fabricar" més catalanistes i no encaparrar-se en convertir als nacionalistes en soberanistes. Volen més concreció? Iceta ho va afirmar clar i català al Parlament: “L’Estatut del 2006 és el nostre horitzó nacional per a molt de temps.” Tenim aliats a Espanya per a tirar endavant el projecte federal? Sí. Hem conegut més d’un federalista hispànic que desconeixia la seva condició. Així, al costat del catòlic hispànic no practicant, hi podem col·locar el practicant federalista, fins i tot nominalment antifederal.
30 diciembre, 2007
Catalanisme federalista
23 diciembre, 2007
Mariachis
Se acabó. El Presidente del Congreso levantó el pasado jueves la sesión del último Pleno de la VIII Legislatura. En el mismo, los votos de los 21 diputados del PSC fueron decisivos para aprobar los Presupuestos Generales del Estado para el 2008: los mejores en inversión social y en infraestructuras de nuestra historia.
Madrid nos despedía lluviosa y con ese frío cálido que –uno no sabe bien porqué- tiene efectos regeneradores. Nosotros, para corresponder a la villa y Corte que tan amablemente nos ha soportado durante cuatro años decidimos despedirnos de ella con un café como Dios manda. Subimos por San Jerónimo –y tras sortear la turronense cola de Casa Mira- doblamos por Echegaray y alcanzamos la meta de un café de la calle Prado. Al segundo sorbo en la barra aparece una peña de periodistas radiofónicos, encabezados por Pepe Domingo Castaño y acompañados por cuatro mariachis. Méjico nos ha invadido, musicalmente hablando. Y como cualquier resistencia se nos antoja baldía, decidimos unirnos sobriamente al grupo. Pepe Domingo Castaño se arranca a cantar. Aplaudimos con convicción. Se empeña en incluir el café en su ronda. Aceptamos con mucho gusto, siempre que se nos permita hacer una aportación económica a los mariachis a través del sombrero habilitado a tal efecto. Hay acuerdo.
Mientras volvíamos por Echagaray no pudimos evitar pensar –gajes del oficio que sabrán disculparnos- que, de alguna manera, los diputados de CiU, encabezados por el señor Duran, también habían actuado como mariachis del PP en el último debate presupuestario de la legislatura. Eso sí, sin el sentido del ritmo y la alegría que contagiaban los mariachis de Pepe Domingo Castaño. Viva Méjico en pleno barrio de Las Letras de Madrid!
16 diciembre, 2007
Los Jerónimos
Recibimos la noticia de la firma del Tratado de Lisboa con satisfacción. Culmina un largo y difícil proceso de prácticamente siete años que había embarrancado en los resultados negativos de los referéndums de Francia y Holanda del 2005. Más allá de las visicitudes, que no han sido pocas, el Tratado de Lisboa mantiene buena parte de la ambición y de los objetivos de la Constitución Europea refrendada en nuestro país: presidencia estable del Consejo Europeo, aumento del poder democrático del Parlamento, reducción de las dimensiones de la Comisión, aumento de las competencias de la Unión Europea…
Con todo, tal y como ha recordado el eurodiputado Raimon Obiols: “los resultados positivos del Tratado de Lisboa deberían hacer reflexionar a los sectores minoritarios de la izquierda europea que propusieron el no a la Constitución afirmado que así se conseguiría un cambio más importante.” Y es que aunque el nuevo Tratado supone un avance positivo, la Constitución suponía un avance todavía mayor.
Siempre nos quedará el consuelo de que la Europa del siglo XXI haya nacido, un 13 de diciembre de 2007, en la Lisboa de Eça de Queiroz. Que ese nacimiento haya acontecido en el claustro del Monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém, -levantado por Manuel I para conmemorar el afortunado regreso de la India de Vasco de Gama- nos parece una decisión especialmente acertada: 500 años después que unos europeos iniciaran la travesía de la globalización, otros europeos han rubricado un Tratado, a orillas del Tajo, que nos permite aspirar a existir, como ciudadanos, en el mundo global. Un mundo en el que, o existimos como europeos, o simplemente no existimos. Aunque algunos no nos resignemos a dejar de ser ibéricos…
09 diciembre, 2007
Realismo trágico
Sucre concentra durante los últimos días todas las contradicciones y tensiones bolivianas. La policía está ausente de sus calles, mientras los ciudadanos reclaman su vuelta. Su comandante, Miguel Vásquez ha declarado que sus hombre no saldrán a la calle sin que le sean devueltas sus armas “cobardemente robadas”, llegando a proponer una colecta pública para adquirir nuevo material. Y el no va más. De los 160 presos que se encontraban cumpliendo sus penas en la cárcel de Sucre, 130 ya se han fugado a través de sus puertas abiertas. Pero unos 30 reclusos que han optado por no abandonar el penal exigen –y, ciertamente no les falta razón- que los policías vuelvan a vigilarles!
Analizar la compleja realidad de otro país es una tarea que requiere no sólo información, sino también altas dosis de humildad y prudencia. Por desgracia, en el nuestro abundan los expertos en solucionar en un plis-plas los problemas de los otros. Nosotros, que hemos acabado teniendo una relación familiar con el pueblo boliviano, preferimos mantenernos atentos a lo que allá va sucediendo y dispuestos a echar una mano en aquello que esté a nuestro alcance. Nos permitimos un único consejo, nacido de nuestra propia trágica historia: de la semilla de la imposición nunca nace el fruto de la prosperidad estable.
No nos resignamos a apuntarnos a las filas de los pesimistas profesionales respecto al futuro de Bolivia. Sin rebajar ni un ápice la gravedad de la situación, estamos convencidos de que el pueblo boliviano sabrá encontrar espacios para el acuerdo. Y que, acontecimientos como el que comenzaba esta columna no pasarán a engrosar las filas, ya de por sí demasiado abundantes, del realismo trágico de nuestra querida América.
02 diciembre, 2007
Aspiraciones
Raúl Centeno, un guardia civil de 24 años, fue asesinado ayer por los terroristas de ETA cuando realizaba su arriesgada labor en defensa de nuestra libertad y seguridad en el sur de Francia. Su compañero, Francisco Trapero, de 23 años, se encuentra, entre la vida y la muerte, en un estado de coma cerebral. ETA ha vuelto a matar. Y ante este nuevo asesinato, no existe ningún argumento, ninguna excusa, ninguna razón honesta para abstenerse o entorpecer la unidad de los demócratas para combatir y derrotar al terror. La reunión y la declaración conjunta de todos los grupos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales realizada por la tarde en el Congreso nos indica el camino a seguir.
A la misma hora una masiva manifestación recorría las calles de Barcelona. En ella confluían desde un legítimo hartazgo como consecuencia del caos ferroviario que hemos padecido, hasta una legítima expresión política independentista –amablemente presentada como soberanista o maquillada a través del cosmético “derecho a decidir”-, pasando por la legítima movilización de intereses de partido a pocos meses de una elecciones.
Aspiramos a vivir en un país (España) donde todo ciudadano pueda expresar en libertad sus opiniones sin temor a ser insultado, perseguido, humillado, amenazado, extorsionado, secuestrado o asesinado. Un país sin los asesinos de ETA. Pero también aspiramos a vivir en un país (Cataluña) en el que quienes convocan, organizan y están al frente de una masiva manifestación tengan la sensibilidad, la humanidad y el sentido de la justicia de introducir una mención a quienes, como Raúl Centeno y Francisco Trapero, arriesgan sus vidas para que todos podamos vivir y manifestarnos libremente.
